Los misioneros vicentinos nos hicimos cargo de la parroquia a partir del 2 de Octubre de 1992. Iniciaron los PP. Miguel Blázques, Jorge Homero y Miguel Ángel Ascencio. El P. Homero escribió una reseña tras su llegada:

«Los sábados en Amixtlán son días de tianguis, también de mucho trabajo en la oficina. Desde las siete de la mañana llaman a la puerta para pedir una misa por la salud de la familia, por un anciano, o un niño, o para que se den bien las cosechas, para ganar trabajando el sustento diario, «por los animales del corral», para que se me abucheen mis totolitos», «para que no nos lleguen las envidias y las maldades», «para que el Señor dé el descanso eterno a los difuntos», «para que no nos molesten las personas que se andan metiendo en la casa»… »

La mayoría de sus pobladores habla totonaca y muchos entienden y habla castellano. Sólo una comunidad es náhuatl aunque ya casi nadie lo habla. Los habitantes de la parroquia son alrededor de 15 mil.

En contraste con la riqueza del suelo está la pobreza de los habitantes de la parroquia. Hay café en abundancia pero no puede venderse a buen precio. Muchas frutas se pudren, no hay manera de comercializarlas por falta de recursos económicos, de carretera, etc.

 

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