La Iglesia no tenía buen rostro, tenía pared de tabique, láminas de asbesto. La capacidad interior no superaba las cincuenta personas y el resto quedaba a la intemperie tragando polvo, o impertérritos cuando llovía, cantando y participando con todas las ganas.

Gentes venidas de todas las partes de la República, donde eran tal vez más explotadas, querían liberarse un poco con el ideal de mejorar su situación, dando a su hijos la oportunidad de que estudiaran y subieran su nivel económico de vida. Pero se encontraban con otros explotadores y, ante la desilusión, muchos de ellos se veían abocados a evadir sus ideales adquiriendo los vicios de la monstruosa urbe y viviendo así muchas familiar en una gran miseria…

El 31 de Octubre de 1973 fue la fundación canónica de esta casa y el nombramiento de su primer superior, el P. Vicente De Dios, que no duraría más de dos meses, pues el 2 de enero siguiente tomó posesión del cargo de Visitador de la provincial

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